lunes, 17 de agosto de 2009

Estudiar? No mami lo mío es el deporte!


El tenía 14 años y se lo comunicó a su madre: Yo voy a ser futbolista. No viste má lo que ganan? Para qué voy a estudiar?
Este diálogo o parecido, lo escuché varias veces. A pesar de no gustarme las implicancias y tener mis reservas, ya no estoy en condiciones de decir con convicción: No, está mal.
El chico tiene razón. Un jugador de fútbol de segunda división a los 18 años gana $5000. Pero si consigue un puestito en un equipito en la tercera de Italia gana 8000 euros casa y auto. No me refiero a superestrellas...
Má, para estudiar tengo toda la vida. Y má, para que sirve? Si todos los que estudian se quejan antes, durante y después... Dejame ser feliz!
Haciendo una carrera universitaria y trabajando le puede ir mejor? Se me acabaron los argumentos.
Los escucho.

domingo, 9 de agosto de 2009

Negándose a envejecer


Me gusta la palabra viejo. Me gusta su sentido, su contenido, su íntimo significado. El viejo es un sabio, acumula la experiencia de lo vivido. Nos lleva una ventaja que como sociedad despreciamos. Los marginamos , los humillamos al relegarlos a la marginalidad, al hablar de ellos con eufemismos: ancianos, gente mayor, septuagenarios...expresiones lapidarias y terminales. Pero el viejo de hoy, biológicamente se resiste, por lo que su condición de marginal es por nosotros sostenida. El viejo se siente bien, útil y lúcido, con capacidad de opinar y de ser tenido en cuenta. Y tiene el derecho. Un derecho que le negamos porque socialmente trituramos carne, descartamos al viejo por viejo, por maduro, por ser una carga que no produce. O quizá porque sea un estado que negamos porque tenemos miedo de ser viejos.

Creo que esta situación es y debe ser sometida a debate. Poner el tema en cartelera. El tipo (al decir de Wimpi...) está en condiciones de ser escuchado.

Qué es esto de hacerlos vivir con una jubilación de miseria? De hacerles pagar los medicamentos que son indispensables para una calidad de vida aceptable? Y qué de cada confiscación sistemática por parte de un Estado ausente para las malas y muy activo para esquilmarlos silenciosamente? Porque la mayoría de los viejos, si lograron ahorrar, no cuentan con sofisticados recursos financieros: tienen un plazo fijo. Cuántas veces fuimos testigos de como los robaron? Tablita de desagio, pesificación asimétrica.

Somos caníbales con nuestros propios padres y abuelos fuente de experiencias inagotables que deberían ser escuchadas.

Si vamos a darles larga vida a través de la medicina proporcionémoles dignidad a esa sobrevida. No seamos necios una vez más. Y necesitan tanto afecto como un niño. No los neguemos, existen y son. Son nada menos que viejos, un estado de la vida que requiere de toda una vida para arribar.

Celebremos esa vejez y respetemos el derecho a que no sean ninguneados.

Viejo: te necesitamos.

domingo, 2 de agosto de 2009

De cómo la mediocridad nos va ganando.


Me refiero a la tendencia de emparejar para abajo. Esa que sin darnos cuenta y pese a resistirnos se hace dueña de nuestro trabajo, de nuestros afectos, de nuestros anhelos, de nuestros proyectos, que empiezan a ser de mínima. Total, si apuntamos más alto nos dicen obsesivos y muy exigentes o que todo no se puede tener.

Y todavía existe algo más patético, el autoconvencimiento de que no vale la pena el esfuerzo porque es igual, si no va a ser valorado, hacelo más o menos.

Esta tendencia invade todos los ámbitos de las relaciones humanas: el chofer del taxi que no sabe donde queda un hospital, el profesional que se recibió a fuerza de perseverancia pero como no sabe lo mínimo nos sugiere con su impronta (siempre de mínima) cursos de acción para arribar al más o menos. A veces se arregla con dinero (no es que moleste menos) pero y cuándo no tiene arreglo?

Cuando intento resistirme me siento excluida he inclusive, mi abogada de confianza, llegó a decirme: tenés que ser positiva... expresión sacada de libro de autoayuda de mesa de saldos!

Mi amiga psicóloga justifica el hedonismo...total, que pensás vivir amargada sin sentido?

El jardinero experto en poda de altura me deja el ficus mutilado ni respetando la norma básica de hacer los cortes horizontales y sellarlos para evitar sufrimiento y plagas. Y yo no debo decir nada, sólo pagar.
Y cuándo manejás por una ruta y te encontrás un cartel que dice: Peligro zona de baches... Para que arreglarlos, no? Si con el cartel es suficiente...
Ustedes, se sienten así, son obligados a este sometimiento o logran la excelencia para la que recibimos educación, para la que fuimos guiados? Serían capaces de contarme alguna historia?

domingo, 26 de julio de 2009

El SECRETO


Me refiero a ese concepto de la ley de la atracción (son caraduras hasta para el nombre). Hace seis meses, visité a una amiga en Miami y como sabe que duermo tres horas (sí, soy insomne hace muchos años) y no me entretiene nada de lo que a ellos sí, me preparó algunos libros para que tuviera algo que hacer de noche y la dejara dormir. Entre ellos, El Secreto. Antes de dármelo me dijo solemnemente: Sabés tu, chica, lo que es el secreto: Sí, respondí, eso que te cuentan y no tenés que repetirlo. Nooo, mujer, El Secreto es un concepto superior. Leíste Angeles y Denomios? No, contesté. Ah, pero mujer que es lo que tú lees? Guarde silencio, me estaba recibiendo en su casa y siento mucho afecto por ella. A modo de revelación me dejó saber que El Secreto cambiaría mi vida. Que como tenía una semana que lo tomara en serio y luego leyera el otro pasquín (ahora lo sé).


Rápidamente, porque no es Borges, llegué al meollo: EL SECRETO es la Ley de la Atracción.Todo lo que llega a su vida usted lo atrae a ella.Y es atraído a usted por virtud de las imágenes que mantiene en su mente.Es lo que usted piensa.Todo aquello que sucede en su mente usted lo atrae hacia sí mismo. Osea, si Ud. piensa que su vida estará llena de felicidad, desaparecerán todos sus problemas y Ud. desea ser un campeón de triatlón, no entrene, deséelo, el éxito irá hacia Ud., y si Ud. quiere ser un chorizo, también. Porque parece que sirve para todo.


Me pregunté entonces, sin más: qué clase de pavada es esta, a que nuevo delirio debo enfrentarme y a la fundamentalista que me lo está haciendo leer que le digo sin que se note en mi cara (que habla sola...) que esto es basura? No creo que exista UN solo somalí que no desee con toda su alma y su existencia tener un día de alimentos. Nunca los ha tenido. Hay somalíes que nacen y mueren de hambre después de haber sufrido toda su vida un hambre como en los paises tercermundistas nunca la sufriremos. ¿Por qué en ellos no aplica "El Secreto"? ¿La ley de la atracción es racista? "No porque quizás ellos están centrando sus pensamientos en todo lo que no tienen y deseen tenerlo pero no creen poder tenerlo." Magia de la peor, estupefacientes para la mente.


Llamado a la solidaridad, por favor, me podría orientar acerca de mi escepticismo y explicar cómo abordar y mi relación frente a ésto, ahora que tenemos instalado el tema en Buenos Aires también? No quiero ser descortés pero cómo lo logro?


Existe una ley que dice que si quieres crecer dos metros, crecerás. Si no has crecido es porque no quieres. Esto no es sencillamente infantil? O es que yo no entiendo nada de la vida?

lunes, 20 de julio de 2009

La Fauna del Gym


Bien, debo confesar ante Uds. que voy al gimnasio. Lo hago porque con los años la elasticidad nos abandona, la flexibilidad parece una metáfora y la coordinación no responde a los comandos cerebrales. Además, al movernos la grasita es reemplazada por masa muscular y liberamos endorfinas. En resumen: voy al gimnasio para sentirme mejor. Pero lo que NO voy a hacer al gimnasio es a conocer gente (aunque no lo pueda evitar).



Lamentablemente, esta vida de homo sapiens me obliga a comportarme con decoro, conforme me han enseñado desde mi tierna infancia, evitando mostrarme con mis pensamientos a flor de piel. Esas cosas que una aprende a medida que crece y se sociabiliza.



No tengo intenciones de hacer una clasificación ni una enumeración. Me gustaría relatarles lo que vivo al entrar en el tenebroso túnel de la frivolidad. No esperen nada vanguardista por favor.



Concurro a un gimnasio fashion, una cadena con muchas sucursales entre ellas Las Cañitas y Martinez. Voy a ese gym porque está bien equipado, tengo un abono corporativo, queda cerca de mi casa y tiene estacionamiento.



La primera situción escabrosa se me presenta en el hecho de que como no uso ipod, escucho todas las conversaciones de los personajes que me rodean: musculosos con musculosos, señora de acá al lado con labios recién estrenados y flotadores apretados por musculosa Nike con señora del más allá porque de tan anoréxica le queda poco más acá, personal trainer con su víctima de turno y algunos otros. La situación empieza a perturbarme cuando un personal y una víctima acaparan tres máquinas a la vez porque "necesitan hacer circuito" osea creen que es un gimnasio privado y me privan de usar una de esas máquinas hasta que ellos terminen. Hay días en que esa situación no termina bien. Pero son sólo días.



La situación varía bastante de acuerdo al horario: por la mañana los desesperados correcaminos que tienen que salir corriendo a trabajar y quieren hacer en una hora lo que requiere tres y salir limpitos y recién bañados; los de día, que generalmente no laburan porque viven de rentas o son señoras de ejecutivos que tienen que ir al gimnasio porque tienen que ir y los del turno noche, mis preferidos. Hora del cambalache si existe: aparición en escena de los gatos de dos patas y las banditas de machitos con pancita y pelada incipiente que se sienten winners.

En este horario las clases grupales abundan: desde Cardio Kombat, Body Pump, Local Mix hasta Aero Box o Streching (no busquen gimnasia localizada o estiramiento porque no es cool). Estas clases suelen tener profesores con sus propios clubs de fans que los siguen al horario que sea. Es como un sentido de pertenencia.
El vestuario de damas merece una mención (no conozco el de caballeros aunque no estaría nada mal, no?): un concurso de quién tiene el trasero más duro y parado, la mejor careta (sí porque ahí no hay lifting, colágeno o botox son caretas de cera) y por supuesto las mejores Lolas (las hay de tal desproporción con el cuerpo que servirían de boyas en la piscina). Sépanlo: se miran en el espejo y se miran entre ellas. Y van al gimnasio pintadas como un mural y peinadas de peluquería.
Esta nueva actividad, el spinning, es una obsesión. Se trata de un cubil con 50 bicicletas fijas, música a todo volumen y gente sudando a morir. Es un espectáculo dantesco.

En esta cadena de clubes no hay gordos buscando bajar de peso en el marco de la salud. Ellos no existen. Alguna guía médica o control médico, tampoco. Un simple certificado de un amigo médico es suficiente.

Hay fiestas aniversario y otras yerbas con DJ en vivo y sport elegante. Quieren detalles? Uff, por qué no habré sacado fotos, si les cuento van a pensar que exagero.

Los trolitos me caen bien: son respetuosos y se concentran en obtener cuerpos esculpidos como dibujo de libro de biología de los músculos: sin piel. Y lo logran.

Celebrities: cómo no. Desde Marley al Chueco Suar pasando por el Negro Oro que por cierto últimamente no lo veo y su pancita ha crecido en forma prominente. El Negro es un caso porque se pasa la hora y media hablando por teléfono y su personal mirando el techo (le paga 150 mangos por clase, no me lo contaron) y tiene la costumbre de obligar a bajar el aire acondicionado para cuidad sus cuerdas vocales. El año pasado iba con su Susano, ya no.

Para ser justos, debo destacar a los abnegados corredores que no dejan de entrenar todo el año y merecen mi apoyo incondicional. Les encanta lo que hacen.

Mi pasión por el golf, mi metro sesenta y mis cincuenta y un kilos me obligan a exigirme un poco para poder lograr scores decorosos. No todos somos Tiger Woods o Annika Sorenstam. Yo voy, hago mi rutina y observo. Y a veces me voy a una clase de Spinning, o una de Cardio Kombat y me transformo en loca irreconocible.
Les quedó alguna duda? Alguna pregunta por curiosidad? De eso se trata, espero que me disparen todas las preguntas que se les ocurran...Vamos, anímense, hay muchos otros personajes que los dejé en el tintero (upps, no hay más tintero...).

miércoles, 15 de julio de 2009

San Dinero, un delirio...


En un día austero nos decimos: Nos hace falta tan poco para vivir... ¿Cuál es la razón para que necesitemos tanto para vivir bien?
Hay un propietario dormitando en todo hombre y el dinero lo despierta.
¿Alguien puede creer que el comerciante trabaja por amor o por el placer de trabajar? Noooo, trabaja para enriquecerse, como todo el mundo: el intercambio va en busca de la posesión y no la posesión en busca del intercambio. La posesión es un gozo y casi todo goce, supone una posesión.
Podríamos decir que los animales la ignoran. Pero no estoy segura: su comida, su territorio, su guarida. Pero dejemos a los animales. El hombre quiere poseer porque quiere consumir.
Mi adolescente interior decía: No quiero perder la vida ganándomela (una hippie...). Luego concluía: Hay que perder la vida al vivirla, y en lo posible, lo menos mal que se pueda.
Más vale decir el mal que es que el bien que no es. Ese mal es el egoísmo y el dinero es su instrumento. La vida se pierde, en efecto, ganándola y nosotros con ella.
El dinero no nos dice que somos egoístas sino hasta que punto lo somos!
Me decía alguna vez un viejo colega: Más vale amar el dinero por el descanso que permite que por el reposo que hace perder.
Una remanida frase final: Ama a tu prójimo como a ti mismo. Y si yo me odio, prójimo?

jueves, 9 de julio de 2009

De la mentira no se vuelve



Me gustaría plantear el tema de la mentira como una realidad.

Aún cuando podemos estar seguros que "mentir está mal" muchas veces mentimos. Excluyo de esta situación al que miente en forma patológica. Me refiero a la mentira como parte de nuestras vidas y sus consecuencias.
La ventaja de la mentira sobre la verdad es que quienes mienten tienen en cuenta lo que queremos y somos capaces de creer.
La creación de la mentira coherente y sistemática sustituye la realidad de los hechos por un espejismo. Y esa sustitución tiene terribles consecuencias, pues destruye el sentido con el que establecemos el rumbo de nuestras acciones.

El hecho de que el mentiroso vaya dejando señales como migas de pan tiene una explicación: como los seres humanos no fuimos hechos naturalmente para la mentira, cuando vamos contra la verdad el cerebro se tiene que esforzar. Nuestro cerebro está listo para decir la verdad . En cambio, para mentir necesita organizarse y trabajar extra.

Pero he aquí mi dilema de esto días: Las verdades blancas. Nadie puede andar por la vida (o no debería) aplicando en forma sistemática de la honestidad brutal. En muchas ocasiones la verdad causa dolor. En estos casos, trato de suavizar la verdad pero siento que me adueño de un derecho que no tengo. Que estoy corriendo el límite de la verdad. Entonces, digo la mitad de la verdad? La mitad de la verdad es media mentira o es una mentira completa? Y las mentiras piadosas? Y si cometo sincericidio?

Prefiero la verdad por más cruda y dolorosa que sea. Puedo lidiar con eso, trabajaré para arreglármelas, lloraré, estallaré de furia... Pero cuando alguien me miente se corta ese delgado hilo que establece la frontera de lo que estoy emocionalmente en condiciones de aceptar. Pasada esa frontera, la relación nunca volverá a ser la misma. Aún entendiendo el arrepentimiento o perdonando o justificando.

La mentira no tiene retorno, es una falta de respeto extrema a mi humanidad, me cosifica y me transforma en objeto. Destruye mi yo.

De modo que, buena gente, si tienen un método para convivir con la mentira, escucho con atención.